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Los funerales de quien sentó las bases de la danza en Chile, al fundar en 1945 y bajo el alero de la Universidad de Chile, el Ballet Nacional Chileno, transformándose en la primera compañía profesional del país, se realizarán el martes 28 de noviembre, luego de un responso fúnebre que se efectuará a las 13:30 horas, en la Parroquia Los Pastores, ubicada en Vitacura 7401.
La danza vuelve a perder una de sus grandes figuras. A la edad de 96 años murió la gran bailarina y fundadora del Ballet Nacional Chileno Lola Botka, quien estuvo ligada a la danza nacional por más de seis décadas, entregando un gran aporte a través de su trabajo junto a su esposo, Ernst Uthoff, maestro fundador de la danza profesional en Chile, Premio Nacional de Arte 1984, fallecido en febrero de 1993, a los 88 años.
A Lola Botka y Ernst Uthoff le sobreviven sus hijos, Andrés y Michael, este último también ligado a la danza como coreógrafo, maestro y director.
Lola Botka llegó a Chile en 1940 como parte del elenco del Ballet de Kurt Jooss, el gran innovador de la danza en Alemania. La compañía, en la que también viajaba su esposo Ernst Uthoff como director de la gira mundial que incluía Sudamérica, actuó con gran éxito en el Teatro Municipal de Santiago. La historia los convertiría luego en figuras señeras dentro del arte del ballet en Chile.
Ante la admiración general del público y las alabanzas la prensa nacional presentaron los ballets "Cuento de Primavera", "Balada sobre una antigua canción francesa"; "Pavana"; "Antigua Viena…un baile"; "El Hijo Pródigo"; "Siete Héroes" y "Crónica", además de seis presentaciones de "La Mesa Verde" a tablero vuelto.
La célebre compañía alemana había adquirido fama internacional al ganar el Concurso del Congreso Internacional de la Danza en París, con La Mesa Verde conquistando renombre para sus intérpretes Rudolf Pescht, Ernst Uthoff, Lola Botka, para el coreógrafo y su compañía.
En forma visionaria, Andree Haass, bailarina notable en el medio artístico nacional se acercó a Uthoff para pedirle que se quedara en Chile para crear y desarrollar un serio estudio de la danza, lo que no aceptó por fidelidad a Kart Jooss. No obstante, un año más tarde la compañía de Jooss se disuelve y el maestro Uthoff acepta la proposición del entonces decano de la Facultad de Bellas Artes, Domingo Santa Cruz, de volver a Chile para entregar sus conocimientos a las futuras generaciones de bailarines. Es así como las autoridades del Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile contratan a Ernst Uthoff, su esposa Lola Botka y al primer bailarín Rudolf Pescht, para crear un cuerpo estable de ballet en el país. En mayo de 1941 vuelven los tres a Santiago para iniciar el movimiento dancístico chileno fundando, en primer lugar, una escuela de danza, a la que siguió la formación de un grupo de baile. Posteriormente, con el estreno de "Coppelia" de Leo Delíbes en adaptación coreográfica de Ernst Uthoff nace el 15 de agosto de 1945 la primera compañía profesional de danza en Chile, el BANCH.
Muchos éxitos coronaron la labor del maestro Uthoff, quien al poco tiempo tomó la nacionalidad chilena, pero su obra maestra fue "Carmina Burana", estrenada en 1953 en el Teatro Municipal de Santiago. Durante su destacada trayectoria como director del BANCH, Uthoff contó siempre con el apoyo de Lola Botka, quien desempeñó a su llegada a Chile los papeles centrales de los primeros ballets ofrecidos en el país por el Ballet Nacional Chileno. Gran bailarina de carácter, su labor influyó poderosamente en las bailarinas chilenas, quienes aprendieron de ella, en el escenario y en sus clases como maestra, el dominio y lenguaje de las manos y el poder del gesto. Lola Botka creó innumerables papeles para el Ballet Nacional Chileno, dando siempre un enaltecedor ejemplo de dinamismo y disciplina, en obras como "Alotria "Coppelia", "Hijo Pródigo" y "La Leyenda de José".
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